Los hombres valientes soportan verdaderas heridas. Por debajo de tu armadura, quizá estés sangrando, golpeado o destrozado. Donde una vez había valor y confianza, ahora abrigas penas y dolor. La vida, con toda su gloria, se ha cobrado su cuota. Sin embargo, esto no es el fin. En apenas donde se ponen en marcha la sanidad y comienza la vida. El Dr Steve habla de hombre a hombre acerca de todas las clases de heridas que van desde la sutil carga de vivir con implecables remordimientos, hasta los estresantes golpes que incluyen: